‘‘Es un sueño, no me quiero despertar’’

Por @maxim_carreras
Ariel Holan, la historia entre el Rojo y la Sudamericana
Emoción, lágrimas en los ojos y esa alegría de volver a poner al club del que es hincha en su rostro, Ariel Holan, después de terminado el partido en Brasil, donde Independiente, su Independiente de toda la vida acababa de consagrase campeón de la Copa Sudamericana.
Era tan grande la emoción que luego de haber llevado a su club a la gloria, el DT que llegó al Rojo mirado con recelo por su poca experiencia en los bancos de suplentes, dijo "No puedo hablar, me acuerdo de mi papá. Mirá lo que es esto. Es muy fuerte. Es un sueño, no me quiero despertar. Conseguirlo en esta cancha, en este estadio mítico. Independiente es mi club, lo amo con toda mi alma" y agregó "En este estadio mítico, uno de los más grandes de la historia, Independiente logró ganar un título acá por tercera vez en la historia...". Y justificó la celebración a partir de su tropa. "Porque tuvo fútbol, porque tuvo valentía. Tengo 28 leones, estoy orgulloso de ser su entrenador"
Con más de veinte años de socio, su amor por el club viene desde niño, y nunca se olvidó de su padre que de chico lo llevaba a la vieja Doble Visera, "¿Sabés lo que significa esto para mí? Me acuerdo de mi viejo, que me traía cuando yo tenía cuatro años a la cancha. Estoy seguro que me está mirando desde arriba, que se debe acordar de todas las noches que estuvimos acá" su padre falleció cuando Ariel tenía diecinueve años.
Su admiración por sus ídolos hizo que varios campeones se acercaran al club, y con él volvió el saludo mítico del rojo con los brazos en alto, y fue el Chivo Pavoni, f el encargado de explicarle al plantel cómo se realizaba el mítico saludo que caracterizó al Rojo en épocas de gloria. Empezó como un homenaje tras la muerte de Pipo Ferreiro pero cuando se repitió en el Libertadores de América y el estadio estalló, se adoptó nuevamente como emblema.
Pero Ariel Enrique Holan tiene una historia bastante particular, profesor de educación física, inició su carrera deportiva como director técnico, pero de hockey sobre césped, durante más de 10 años en los principales clubes de Argentina. Siendo el director técnico de la selección femenina de hockey sobre césped de Uruguay, obtuvo la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de 2003, mismo año que es convocado por Jorge Burruchaga para ser parte del cuerpo técnico de Arsenal, Entre 2006 y 2008 se desempeñó como director de la escuela de fútbol de Independiente, y siguió ligado al cuerpo técnico de Jorge Burruchaga hasta 2011 cuando es convocado para ser la cabeza de las inferiores de Argentinos Jrs, hasta que fue convocado por Matías Almeyda para la reconstrucción de River Plate en el ascenso, recién en 2015 le llegó la posibilidad de ser DT solista, fue en Defensa y Justicia, donde estuvo un año antes de ser llamado por el club de sus amores, al que logró poner en el lugar donde él lo había visto de pibe.